HOMENAJE A MARCIAL UGARTE EN LA NOCHE ONLINE



FOTÓGRAFO & ARTISTA VISUAL 

“BUSCO ALGO QUE JAMÁS SE HAYA HECHO”

Por Jaime Piña

Lamentamos la partida de un bello ser humano, que hoy nos deja, quedando todos intranquilos y tristes por la noticia, pero también felices por su trabajo que queda entre nosotros. 

Fue portada de revista La Noche en junio de 2015. Publico esta entrevista para que pueda servir de consuelo y dar a conocer en parte su pensamiento y sus sentires, mientras habitó este planeta.

Tiene una larga data en los circuitos plásticos y artísticos de la movida santiaguina de los 80, 90 y 2 mil, tiempo de búsqueda y años de mover su obra, pero algo pasó con él desde 2010 en adelante: su trabajo tuvo una aceptación importante en el gran público, ese ya no de los amigos o colegas, incluso más allá de los galeristas. Marcial ha penetrado las pantallas de todo tipo, el mundo lo ve en alta resolución y de una fidelidad embrujante, navegando en el flujo de datos, megas y algoritmos, de su fotografía intervenida como obra, regalando verdaderos impactos visuales, instantáneas que dejan en libre interpretación a sus admiradores. Apoyado por las redes sociales y el alto consumo de buenas imágenes, ha conquistado un segmento que interpreta y compra sus obras. Trabaja de sol a sol, viaja por todo el mundo y hace su propios registros, los interviene sofisticadamente y así nace un poema, un relato:

 “Veo la fotografía o la imagen como una historia –dice Marcial–, y en esa historia está la poesía. Mi trabajo radica en el montaje, donde despliego la intencionalidad de contar una historia”.

Se alegra porque parece que lo está transmitiendo. Mucha gente lee su trabajo como una poesía, una historia:

“En el fondo busco componer, con mis propias imágenes, una historia que está en mi mente de distintas formas, en sueños o recuerdos”.

– ¿Necesitas reivindicar lo luminoso y lo poético, frente a las desgracias o adversidades que te ha tocado vivir?

– Es un poco de todo, dejas atrás las historias tristes o negativas que te marcaron, por eso agradezco los momentos felices, eso me pasa mucho con la naturaleza, muchas veces la naturaleza es la protagonista de mi trabajo. Los personajes que incorporo son más bien diminutos en el formato de la obra y eso representa mi visión de lo pequeños que somos en relación a la naturaleza.

– Cuando estás trabajando ahí en vivo, con las manos en la cocina, componiendo, ¿qué fenómenos suceden?

– El fenómeno es lo inesperado, lo impredecible, cuando estoy montando, porque creo partir de una idea y la mayor parte del tiempo termino con otra. Se construyen nuevas ideas, porque en el camino descubro que puedo incorporar mejores imágenes, es fortuito y muy entretenido. También vivo frustraciones, cuando tienes una imagen en la cabeza y te abres a posibilidades que no te satisfacen o cuando no das nunca con lo que buscabas, es tremendo porque ocupo tiempo en una imagen que finalmente abandono.

– Respecto a la cosa actual, al mainstream, ¿crees que el contenido no está en el individuo, sino en la masa de individuos interactuando permanentemente, adquiriendo conocimiento instantáneo, cambiando y modificándose? ¿Eso es el contenido actual?

– Puede ser. Como estoy inmerso en ese colectivo y en esta híper saturación de imágenes y creatividad que fluye por todos lados, tiendo a trabajar el contenido en mi imaginario y con las imágenes que voy recopilando. Pero es más hacia adentro mi búsqueda de contenido. Como vivimos en comunidades, estoy muy conectado a mucha gente que trabaja en distintas áreas del arte, veo mucho y eso me apasiona. Pero trato de instalar cierta cortina que me separe de los estímulos para sacar la esencia de lo que es mío, sin preocuparme por lo que hacen otros. Estoy consciente que cualquier trabajo que haga hoy día, puede estar haciéndose simultáneamente de una forma similar en el otro extremo del planeta. Por eso mi camino es lo creativo, busco algo que jamás se haya hecho, lo más honesta y auténticamente mío, que de verdad me pertenezca.

LA NATURALEZA


Sabe muy bien que las cosas que pasan en la realidad, igual se instalan en su trabajo, pero no sabe hasta qué nivel, no lo identifica. Para Marcial es un tema la situación de degradación de la naturaleza y eso es importante en su obra, porque rescata en sus imágenes esa cosa naif, prístina y perfecta de la naturaleza, que quisiera conservar, que cree se ha ido perdiendo.

– ¿Cuál es tu paraíso perdido?

– Mis padres fueron bien fanáticos de la naturaleza, viajeros y aventureros, se metían en lugares recónditos, montaban campamentos en verdaderos paraísos perdidos. De niño tenía el sueño de aquellos lugares, donde nadie puso un pie nunca, como Robinson Crusoe, solo en una isla sin ningún otro ser humano. Hoy me golpea la muerte de esa imagen, ya no existe esa isla, todo tiene nombre y propiedad, y en todas partes llegan botellas de plástico y pasan aviones. Soy nostálgico de una infancia inocente, que añoraba una isla inexistente. Eso a veces es mi foto, alguien en una isla perdida, un paraíso que hoy no existe. 

– ¿Qué pasa con la ciudad en tu trabajo?

– Me gusta la ciudad, juego con la metrópolis y la megápolis, eso me alucina, soy bien urbano y tengo la idea, de que hoy el ser humano tiene que vivir en megápolis y dejar la naturaleza virgen. 

– ¿Sientes que hubo un cambio cualitativo en tu trabajo, en el sentido que la gente en las redes valora lo que estás haciendo?

– Estoy súper agradecido y halagado porque nuevas posibilidades tecnológicas potencian mi trabajo. Desde hace treinta años hago lo que me gusta, antes montaba en el laboratorio y me demoraba diez veces más y diez veces más imperfecto. Hoy trabajo frente a una pantalla, en otras condiciones de trabajo y recursos, pero básicamente me siento haciendo lo mismo.

– ¿Hiciste la academia?

– En mi familia no querían un artista más. Tenía dos hermanos arquitectos que después del golpe quedaron cesantes, yo entré a ingeniería comercial y conecté con los ramos humanistas, pero a los tres años y medio me salí porque vi que nunca iba a ejercer. Después estudié diseño gráfico, luego las agencias y la publicidad, pero no me gustó nada ese mundo.

– ¿Cuántos lugares del planeta has recorrido?

– Muchos, he destinado mi vida, mi esfuerzo, mi energía y mi potencia en viajar. El viaje me hace feliz, aunque sea de aquí a Pirque, me lo tomo como un turista. Me gusta la experiencia de conocer colores, culturas y gente nueva, todo me estimula, me hace tan bien internamente que las cosas fluyan, me entrego totalmente, pierdo el miedo en los viajes, nunca he tenido malas experiencias, incluso viajar se ha vuelto rentable, porque a la larga me autofinancio, me cargo de buena energía y tomo buenas fotos. Me gustan los detalles, a veces me fijo en ventanas y en óxidos. Compongo con las imágenes y sensaciones que me dejó el viaje. 



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